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"Enseñen a los hombres a utilizar La Gran Invocación para que llegue a ser una plegaria mundial, y para enfocar la demanda invocadora de la humanidad." Maestro Tibetano |
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El Origen de La Gran Invocación
El hombre invoca el
acercamiento divino de diferentes maneras; por el llamado vago,
inexpresado, o el grito invocador de las masas; también por la invocación
planeada y definida de los aspirantes de ideas y orientación espirituales
y del trabajador inteligente y convencido.
En la época licenciosa y en el
maligno período del Imperio Romano vino Cristo.
Agreguemos también a ello las
Cuatro Nobles Verdades enunciadas por Buda, conocidas por todos nosotros,
puesto que sintetizan las causas y fuentes de todas las dificultades que
preocupan a la humanidad. Existen muchas traducciones de estas verdades;
todas indican el mismo anhelo, llamado y significado. Durante la
Dispensación Judía se hizo una declaración referente a la conducta humana
en las palabras le los Diez Mandamientos; sobre estos se ha basado la ley
humana y también se han fundado las leyes que rigen las relaciones de los
pueblos occidentales. Luego vino Cristo y nos dio la ley fundamental del
universo, la ley del amor, también la oración del Señor (el Padre
Nuestro), con su énfasis sobre la Paternidad de Dios, el advenimiento de
Su Reino y el establecimiento de rectas relaciones humanas.
La agonía de la guerra y la angustia de todo el género humano condujo al Cristo en 1945 a tomar una gran decisión, manifestada en dos declaraciones muy importantes. Anuncio a la Jerarquía espiritual y a todos Sus servidores y discípulos en la tierra, Su decisión de emerger nuevamente, estableciendo contacto físico con la humanidad, si llevaba a cabo las etapas iniciales para el establecimiento de rectas relaciones humanas.
Luego dio al mundo (para ser
recitadas por el hombre común) una de las más antiguas plegarias
conocidas, pero hasta ahora sólo se la ha permitido utilizar a los Seres
más excelsos. Se dice qué Él Mismo la utilizó por primera vez en 1945
durante la Luna llena de Junio, reconocida como la Luna llena de Cristo,
así como la Luna llena de Mayo, el Festival de Wesak, es la del Buda. No
fue fácil traducir estas frases antiguas (tan antiguas que no tienen fecha
ni antecedente alguno) en palabras modernas, pero ello se ha hecho, y la
Gran Invocación puede eventualmente ser una plegaria mundial.
Es decir que el origen de La Gran Invocación es decididamente jerárquico, proviene desde la Jerarquía Espiritual Planetaria o de ese conjunto de Maestros de Compasión y Sabiduría, de los cuales el Instructor del Mundo es uno de sus Guías fundamentales (llamado Cristo por los cristianos y con otros nombres en diferentes tradiciones religiosas y filosóficas de nuestro Mundo Moderno.
Adaptado del folleto: "La Gran Invocación - Su Uso y Significado" |