Esta Plegaria Universal está traducida en más de
75idiomas y dialectos.
Desde que fue emitida por primera vez en 1945, La Gran Invocación (LGI) se ha
difundido en casi todos los países del Mundo, utilizando
todos los medios de comunicación posibles. Éstos comprenden envíos por
correo, exposición en carteles, distribución mano en mano, páginas de internet,
facebook o redes sociales, envíos por
correo electrónico, por entrevistas personales y conferencias; programas
de radio y televisión; publicaciones en libros, anuncios en periódicos,
publicación en revistas, promoción y distribución en iglesias y grupos de muchos
tipos y clases. LGI
es ahora aceptada ampliamente y es utilizada a diario por un número
siempre creciente de personas.
LGI pertenece a todos los
grupos, organizaciones y creencias; pertenece a la entera
Humanidad. Gran parte de las traducciones,
impresiones y distribución han sido emprendidas por colaboradores
individuales, Unidades de Servicio, grupos de
Buena Voluntad
y organizaciones de servicio en muchos
países.
La traducción de LGI desde el
inglés original a otra lengua debe combinar el reflejo exacto y fiel del
inglés, con los requerimientos rítmicos y lingüísticos de la nueva lengua,
cada uno con su propia cualidad y característica, que exprese el
pensamiento y el alma de cada pueblo.
Esto se ha hecho a pesar del
hecho de que no existen sinónimos reales para algunas palabras inglesas
empleadas. Se tiene especial cuidado para que se
realice la mejor
traducción posible en cada nueva lengua antes de que se emprenda cualquier
verdadero trabajo de promoción y distribución masiva.
La Lengua de Señas Argentina o
LSA es la
lengua de señas empleada en Argentina por la comunidad sorda, es
decir, el grupo de personas que utiliza esta lengua como lengua
primaria y para sus intercambios cotidianos.
Modelos de Distribución
El modelo de
distribución de LGI ha estado condicionado inevitablemente por el factor
lingüístico. Se ha mantenido un distribución extensa y continua por
todo el norte, centro y sur de América, Australia y Nueva Zelanda, África
Occidental y Meridional como también en Europa.
Sin embargo, el foco principal
de impresión y distribución masiva se ha concentrado en las lenguas
"europeas": alemán, español, francés, griego, holandés, inglés, italiano,
polaco y portugués.
En el futuro la distribución
de LGI debe desarrollarse en una nueva y amplia escala en aquellas áreas no
alcanzadas aún. Esto requerirá amplias ediciones de toda la gama
de literatura de La Gran Invocación en lenguas tales como ruso, árabe,
persa, hindú, urdú, gujarati, bengalí, tamil, indonesio y chino, a través
de las que se puede llegar a millones de personas. Al mismo tiempo,
también es necesario, el uso y distribución
creciente de LGI en
aquellos países donde está ya ampliamente aceptada, para
fortalecer y expandir el trabajo.
La Primera
Traducción
La Gran
Invocación estaba en posesión de los Maestros de la Gran Fraternidad en
idioma Senzar, que es el lenguaje secreto de los Adeptos e Iniciados de
todo el mundo, el cual en su mayor parte es jeroglífico. Esos antiguos
símbolos debieron ser traducidos al inglés moderno. Esa labor le cupo al
Maestro Tibetano Djwhal Khul (por indicación del propio Instructor del
Mundo, el Cristo), quien posteriormente se la trasmite a la Sra. Alice Ann
Bailey por primera vez. A este respecto nos habla Foster Bailey, su
marido, en dos párrafos que son muy aclaratorios del proceso utilizado.
"Bien podemos
maravillarnos de su significación inherente, y a medida que profundizamos
la reflexión quizás captemos una vislumbre de la tremenda responsabilidad
que aceptó el Tibetano al esforzarse en plasmar en lengua inglesa una
expresión de esta Invocación. Su preparación para esta labor exigió
tensiones y el desarrollo de capacidades que apenas caben en nuestra
imaginación. Después de casi treinta años de activa asociación con el
Maestro, la señora Bailey estuvo calificada para asistirlo en su
redacción.
"Recuerdo muy bien la tensión de aquellos días anteriores a la mañana en
la que, apenas después de asomar el sol, la señora Bailey trajo ante mí
las palabras de esta Invocación tal como fueran recibidas del ajustado
dictado del Tibetano. Había sido con toda probabilidad el momento de mayor
unificación alguna vez logrado entre ambos."
Foster Bailey, "The Beacon" ("El Faro"), Junio-Julio 1951
"Producir La Gran Invocación requirió una preparación especial
para el mismo Maestro Djwhal Khul, y una cuidadosa precipitación, palabra
por palabra, en el cerebro de A. A. B. La Invocación, tal como es
empleada por el Cristo, no tiene expresión posible en lengua inglesa. La
obtención de este Mántram demandó una tensión especialmente elevada en
todos los sincronizados vehículos de A.A.B., la cual fue inducida por el
mismo Tibetano. Todos sus centros superiores estaban abiertos y en pleno
funcionamiento. La traducción de La Gran Invocación al Inglés fue
realmente un logro de trascendente importancia, del cual el Maestro estuvo
notoriamente satisfecho. ¿Quién podría presumir de ser capaz de
mejorarla?"
Foster Bailey, "En línea con el Plan de Dios" ("Running God’s Plan")